Menu
Gas Burn-off. Yasuni Park / Buster&Bubby via flickr

Why did the Yasuní-ITT initiative fail?

Ivonne Yánez | 17 December 2013

In 2007, Ecuador launched the Yasuní-ITT initiative, a proposal to leave oil in the soil of the Yasuní National Park in exchange for financial compensation from the international community. But six years after its launch, Ecuadorian president Rafael Correa pulled the plug on the initiative because, he stated, ‘rich nations have failed to back the initiative’.

Once Correa announced the termination of the Yasuní-ITT initiative, on 15 August this year, many young people decided to organize themselves in a movement called YASunidos. This collective aims to save the Yasuní-ITT initiative, as it recognizes that the initiative does not belong to the president but to all Ecuadorians. One of their strategies is the possibility of holding a referendum, so that all Ecuadorians can decide whether they want to take the oil out of block 43, in which the ITT oil field is located, and give the government a mandatory order to leave 900 million barrels in the ground below Yasuní National Park forever.

The campaign Amazonía por la Vida (Amazonía for Life) announced its stance on why the Yasuní-ITT initiative had failed. Some of the arguments they presented were:

1. There was a failure to understand the real scope of the Yasuní proposal

The Yasuní-ITT initiative, as it was called, was a transition path, a road that proposed civilizational change, including replacing oil as a fundamental basis of society and the economy and of over-accumulation.

­2. Contradictions between discourse and practice

The existence of a plan B (for oil exploitation) undoubtedly undermined trust in the priority plan, Plan A (known internationally as the Yasuní-ITT initiative). The encouragement of investments and advances in the operations in block 31 and on the border of the ITT, the arrangements with China for the pre-sale of oil in exchange for debt relief, confused national and international public opinion. Neither was there help for the local communities that invested their efforts in community tourism and were forced to sign agreements with the oil companies.

3. Mistakes in the negotiations

The search for financial resources in the international community should have followed a different strategy. In the first place, the trust fund took too much time, discouraging possible donors, and in the second place it even sought support from governments or companies that had been accused of human rights violations. It was also a defect in the strategy that the initiative was in the hands of one person who has always been linked to the corporate world rather than to civil society.

Finally, a government that never wanted to change the model of extraction accumulation should never have been allowed to lead the initiative. This proposal should have been worked on alongside initiatives for transition from below. A transition that finally transcends capitalism.

Because capitalism in its advanced stage is anchored in oil, its economy, its technology, its institutions and the bases of the oil society have to change as well. To start this process of the constructing transition initiatives, we have to jettison the main fuel of capitalism: oil. Hoping that change happens at consumption level is not enough, the source has to be cut off.

Presenting a post-oil society helps us to demonstrate the contradictions of capitalism and to question development. Contradictions like technology versus nature, or the value of use/change compared to the intrinsic value of nature, including oil that has intrinsic value where it is buried, must be resolved as the post-oil society advances.

At this time, we are all Ecuadorians who will take the lead through a referendum. Only without oil can we build sumak kawsay – good living – as alternative to oil-based capitalism.

Do you want to read more on the Yasuní-ITT initiative? Read the article by Murat Arsel and Lorenzo Pellegrini and the blog post by Scott Odell in The Broker’s Power Dynamics and Natural Resources dossier.

 

Original Spanish version of this blog post:

Por qué falló la iniciativa Yasuní-ITT?

Una vez que el presidente ecuatoriano Correa anunciara la terminación de la iniciativa Yasuní-ITT, el 15 de agosto pasado, numerosos jóvenes decidieron organizarse en un movimiento llamado YASunidos. Este colectivo pretende salvar la iniciativa Yasuní-ITT, puesto que reconocen que esta no le pertenece al presidente, sino a todos los ecuatorianos. Como una de sus estrategias está la opción de ir a una consulta popular para que sean todos los ecuatorianos y ecuatorianas quienes decidan si quieren o no sacar el petróleo del bloque 43 y dar una orden mandatoria al gobierno para que deje indefinidamente 900 millones de barriles en el subsuelo del Yasuní.

La campaña Amazonía por la Vida en su momento dio a conocer su posición de porque había fracasado la iniciativa Yasuní-ITT. Algunos de los argumentos que se planteaba era que:

1. Hubo falta de comprensión del verdadero alcance de la propuesta Yasuní

La iniciativa Yasuní-ITT, como se la denominó, era un camino de transición, un sendero que proponía un cambio civilizatorio, que incluía reemplazar al petróleo como base fundamental de la sociedad y la economía y a la sobreacumulación.

2. Contradicciones en el discurso y en la práctica

La existencia de un plan B (para la explotación petrolera) sin duda menoscabó la confianza del plan prioritario, Plan A (conocido internacionalmente como iniciativa Yasuní-ITT). El aliento a las inversiones y avances de las operaciones en el bloque 31 y en la frontera del ITT, los convenios con China para la venta anticipada de petróleo a cambio de deuda, confundieron a la opinión pública nacional e internacional. Tampoco hubo apoyo a las comunidades locales que invirtieron sus esfuerzos de turismo comunitario y forzarles a firmar acuerdos con las empresas petroleras.

3. Errores en la negociación

La búsqueda de recursos en la comunidad internacional debió haber tenido una estrategia diferente. En primer lugar el fideicomiso tomó demasiado tiempo desalentando a posibles donantes, y en segundo lugar se buscó apoyo de gobiernos, o de empresas que inclusive tienen denuncias de violaciones a los derechos humanos. También fue una falla en la estrategia en la conducción de la iniciativa al estar en manos de una persona que ha estado siempre vinculada al mundo corporativo y a los negocios, más no a la sociedad civil.

Finalmente, no se debió permitir a un gobierno que nunca quiso cambiar el modelo de acumulación extractivista que asuma el liderazgo de la iniciativa. Esta propuesta debió ser  trabajada junto a las iniciativas de transición desde abajo. Una transición de supere al fin el capitalismo.

Debido a que el capitalismo en su fase superior está anclado al petróleo, su economía, su tecnología, las instituciones y las bases de la sociedad petrolera deben también cambiarse. Para iniciar con este proceso de construcción de iniciativas de transición, hay que quitar el principal combustible del capitalismo: el petróleo. Esperar que el cambio se dé a nivel del consumo no es suficiente, hay que cerrar la fuente.

Plantear una sociedad pospetrolera nos ayuda a evidenciar las contradicciones del capitalismo y cuestionar el desarrollo. Contradicciones como tecnología-naturaleza, o el valor de uso/cambio frente al valor intrínseco de la naturaleza, incluyendo el petróleo que tiene un valor intrínseco en donde está enterrado, deben ser resueltas a medida que se avanza en la sociedad pospetrolera.

Este momento somos todos los ecuatorianos y ecuatorianas que llevaremos el liderazgo a través de una consulta popular. Solo sin petróleo se puede construir el sumak kawsay - buen vivir - como alternativa al capitalismo petrolero.

Les invitamos a dejar sus comentarios abajo.

Photo credit main picture: Gas Burn-off. Yasuni Park / Buster&Bubby via flickr